El alojamiento rural Can Comas forma parte de una finca vitivinícola de 30 hectáreas. Se trata de una masía de origen medieval que cuelga literalmente sobre el río.

La tiene una capacidad para 5 personas. Está rodeada por un jardín con piscina, un bosque de ribera y un bosque típico mediterráneo de pinos. Adosada a la casa disponemos de una antigua bodega que hemos restaurado y donde ahora elaboramos nuestros vinos bajo la marca Pardas.